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Vuelvo a ser tuya enteramente, ya no del egoísmo, ya no del miedo. Tus manos me rescataron cuando buceaba en tu cama que siempre es marina. Isla y océano. Me encuentran con la ansiedad de quien siente un cuerpo familiar a la deriva y con el deseo de quien había olvidado sus formas, probablemente enterradas en la cotidianedad. Tus manos y mi cuerpo son ciegos. Chocamos en la penumbra, tus manos se llenan de mi piel como si lo moldearan a partir de la nada. Agradezco la firmeza y la lisura del vientre, el tiempo y el fervor que dedicas a la redondez de los pechos, casi obsesiva la pasión con que los moldeas. Yo, como se debe sentir la ilusionada arcilla, me siento vigorosa, fuerte, hermosa, perfecta, en camino de ser estatua divina. Mi cuerpo desnudo es arma paradójica que, al dominarte, causa mi propia dominación. Te hipnotiza sólo para someterme a tu hipnotismo, para que pronto, sea yo la que quede cubierta por tí, abierta a tu boca que besa y muerde, a tus manos que acarician y sujetan, a tu temblor que finalmente te hace derrumbarte sobre mí. Es entonces que yo te recibo en mi pecho y abrazo tus últimos estertores. Ojos cerrados. Silencio. Amado silencio. Afuera: la lluvia, el mediodía, el gris. |
| recipiente May 24, 2007 11:03 PM PDT Agua. Yo seré recipiente. Tal vez. Es que... "A ratos te traigo entre las piernas y te sufro. Es el inconfundible peso de no poseer lo que se ama. No poder marcarte. Cada gemido que susurras y que gritas en mi oído me penetra la corteza cerebral y se queda. Nunca se salen, me dan vueltas y vueltas. Me quiebran por dentro. Me piden que haga cosas. Me dicen que ya no soy yo el que habla. Me hacen creer que soy otro. Tocan lugares en mi mente que no conozco y que no controlo. Eres cada pelo y cada centímetro de mujer cuando me dejas aturdido y confundido. Cuando me miras y sabes que estoy esperando órdenes. Y lo disfrutas. Y me quedo con ganas de hundirme entre tus senos, de que me agarres la cara con las manos, de que me metas tu olor por la nariz, de que me alimentes con tus dedos. De que me embarres todo lo que eres en la cara y me lo untes despacito. Porque sé que por más que me rinda ante lo que tengo en frente y me tires y me escupas una y otra y otra vez... y me venga dos o tres veces y tú escurras y escurras... nunca podrías llegar a estar tan sucia como yo quisiera."(1 ene 06) | ||
| Neko October 10, 2006 10:45 PM PDT Se extrañaban tus textos... | ||
| Behendra October 8, 2006 10:17 PM PDT Parece que tras el silencio volvieron las palabras... Muy bonitp amiga y me da mucho gusto leerte así... Besos | ||
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