Intento número 2




Sunday, February 12, 2006
Ante la falta de un acento familiar, de comida picante y de los 250 euros que me robaron en el metro...

... he decidido cerrar temporalmente este sitio.

 


Posted at 12:43 pm by agua
(3) elefantes se columpiaban  

Wednesday, January 25, 2006
Instrucciones para cuando me vaya

Ya sé, soy una exagerada. Sólo son 6 meses. Es sólo la mitad de un año. Son solo 182 días exactos que objetivamente suenan maravillosos para cualquiera, pero a últimas fechas, por las noches me gana la tentación de aferrarme con todas mis fuerzas a este piso, a esta normalidad, a esta cotidianeidad amable, llena de rostros familiares. No quiero salir huyendo, porque aunque me desesperen los días iguales, la ciudad gastada con sus noches de suciedad y miedo, la gente y sus caras largas y sus pláticas sosas, hay mucho que me ata aquí.

Cuando me vaya, B., por favor ocupa mi cuarto. Quiero darte una isla de privacidad, aunque sólo mida 6 meses de diámetro. Esconde mis adornos y mi ropa, pero asómate con curiosidad a mi librero. Sé que lo harás. Hace un par de meses tomaste "La Náusea" y "Otra vuelta de tuerca". Lee y piensa acostado en mi cama, en la soledad que tanta falta te ha hecho, pero no te dejes contagiar por el aire melancólico que tan frecuentemente vuela por mi cuarto. Espero que todas las lágrimas absurdas que he llorado terminen de evaporarse de mis telas antes de que llegues tú a tomar posesión oficial de mi espacio. Sabrás, como yo ya no pude saber, qué se siente ser hijo único a tu edad. No te dejes atosigar ni seas tan complaciente con todos. Pero tampoco asumas falsas rebeldías ni poses prefabricadas en las que no creas. Espero que las fiestas nocturas cada vez sean más frecuentes, y que empieces a tener secretos para ti mismo. Estoy convencida de que cuando vuelva a verte, en un periodo tan ridículo como la mitad de un año, serás irreconocible, y por eso me da miedo dejarte. Me pone triste pensar en ti los fines de semana, o en las vacaciones, pero quiero convencerme de que es mi absurdo egocentrismo el que me hace pensar que te voy a hacer tanta falta....

Tanto que me he quejado de esta familia... ahora al pensar en ella vuelve insistentemente un olor a pan francés y miel. Como si al dejar de estar yo con mi torbellino de quejas y reclamos, toda la casa entrara en un estado de alegre serenidad.

Cuando piensen en mí, créanme, no soy grande, ni fuerte, ni quise escapar de ustedes.

 


Posted at 11:31 am by agua
(2) elefantes se columpiaban  

Monday, January 16, 2006
Mira nada más todo lo que vamos a dejar aquí...

Mucho se nos queda para siempre. Para empezar con algo, puedo mencionar nuestros viajes de cada febrero. Puerto Escondido, Taxco, Acapulco y Oaxaca. Este año no voy a poder recordar aqu{i que justo en febrero pasado comíamos pan remojado en chocolote y enchiladas de mole negro en el mercado más colorido que he conocido, aunque nos haya sentido demasiado calmos, un poco envejecidos. Ni que en febrero antepasado llegué con toda la decisión a Taxco, para ponerte en las manos todo: la circunstancia, el tiempo, mi cuerpo. Todo. Ni que en febrero de hace 3 años te mantenía calculadamente en tensión, que te perturbaba hasta el límite mi boca, y mi cuerpo por primera vez estuvo en una cama contigo. Que nos besamos por segunda vez abajo de una sábana absolutamente premeditada para el efecto.

Se nos queda todo eso, como se nos queda la primera semana de junio, cuando tus papás viajan por su aniversario y tu casa se queda sola, a estas alturas ya casi esperándome. Con lo mucho que me emociona llegar ahí a media tarde. Y es que también dejamos aquí tu cama, que a mis ojos se ha vuelto ya el destino más emocionante y entrañable de tantas mañanas y temblor de un trío de tardes. Se queda también mi propia cama, y mi sillón, y la cocina donde he experimentado pensando en ti como jamás creí que lo haría. Se queda mi casa del viernes pasado y su posibilidad de volver a existir. Dejamos todos los hoteles de paso que puedan existir en 7 meses. No muchos, tal vez 4 ó 5, pero también se quedará aquí encerrado mi peculiar deseo de ellos.

Pero sobre todo, se queda atrás de nosotros la sensación de escaparnos del lugar donde nos conocimos, de ser estudiantes que se besan y se tocan en la misma biblioteca, aunque(...) Dejo para siempre mi posibilidad de faltar a clases por estar contigo, por correr a tu casa en las mañanas.

Me asusta, por encima de muchas cosas que dejarás aquí encerrada por 6 meses tu capacidad de extrañarme. Dejamos aquí cualquier distancia entre nosotros, porque se nos va a olvidar el añorarnos, el desearnos a larga distancia, el hablar por teléfono (y el eventual sexo telefónico). Se nos va a olvidar querer amanecer junto al otro, cocinar para el otro, extender la mano y tocar al otro, porque todo eso lo vamos a tener, lo vamos a dar por sentado.

Quiero pensar que no importa. Quiero creer que además de viajar, dormir, vivir juntos hay más cosas por descubrir. Quiero pensar que después de la abrupta muerte de mi condición de estudiante en México quedan espacios de libertad, de juventud.

Pero no puedo lograr que se me quite el miedo a no oirte durante 6 meses decirme "te extrañé"....

 



Currently listening to: I want it all
Playing the Angel
By Depeche Mode



Posted at 05:36 pm by agua
(2) elefantes se columpiaban  

Saturday, January 07, 2006
Las pocas palabras que puedo pronunciar después de ayer

Absoluta precisión inesperada del par de palabras que me dijiste a la mitad de hacer el amor. Sumadas a la obligación de callarme cualquier grito por nuestra clandestinidad, me vuelven a hacer llorar.

 



Currently listening to:
The Doors
By The Doors



Posted at 05:24 pm by agua
(2) elefantes se columpiaban  

Tuesday, January 03, 2006
Deseos de año nuevo que las uvas no conceden

(Susurrando. Que nadie oiga lo que digo)

Si tuviera el valor, volvería a pretender ser tanto que no soy y me lo creería. No me importaría ser de nuevo un cliché ambulante, si al serlo fuera capaz de volver a defender con pasión mis ideas, de volver a soltar opiniones por el puro gusto de causar polémica, ... o de parecer intensa, como te lo parecí a ti cuando me conociste.

Empeñarme de nuevo en mostrarme soberbia, querer encajar en un mundo, atreverme otra vez a dejar mensajes en clave sobre una cama e ir más allá, diciendo todo lo que he pensado en estos años, dejando que dibujes en mi piel. Convertirme en una mujer como las que describen en las revistas, y portarme como una cualquiera sin que me importen valores superiores. Dejarme caer por un rato. Olvidarme de tantas cosas.

Me cortaría el pelo de forma muy radical, y por una vez, estaría conforme con mi apariencia. Quiero ser una rock star. Quiero pasar mis noches en bares de mala muerte y volver a fumar marihuana.

Parece tan fácil..!



Currently listening to:
I Was Dead for 7 Weeks in the City of Angels
By Dover



Posted at 12:09 am by agua
(5) elefantes se columpiaban  

Tuesday, December 27, 2005
Reescribiendo Taxco

No te pregunto, porque eres muy capaz de tener recuerdos diametralmente opuestos a los míos... Mejor te cuento.

Siempre he menospreciado un poco la primera vez que hicimos el amor. Ahora me escandaliza nuestra falta de precaución de todo, me burlo de nuestra torpeza, de mi insensibilidad, de tu premura. Pero hoy, a la vista de una foto con casitas de teja roja  y paredes blancas, unas sobre las otras, sobrepuestas, encimadas, arremolinadas en torno a una iglesia, me acuerdo de nuestra vista desde la terraza de un restaurante en Taxco, de la cena en el hotel entre mis malestares por la sobredosis de anticonceptivos ex post.

Por primera vez dormir juntos cobraba significado, en un cuarto sin tele al que llegábamos después de recorrer un laberinto de escaleras y patios.

Desde ese día hacer el amor ha sido la obsesión de estar contigo. Intacta. Desde ese día me veo buscándote, con todo el nerviosismo de lo inescapable, aunque yo lo haya preparado así..

Desde ese día ---quizás desde siempre--- hacer el amor ha sido un misterio. Nunca me dijiste qué pensabas mientras nos terminaran de limpiar el cuarto y esperábamos sentados en el borde de nuestra terraza, poseedores silenciosos de la certeza de nuestros próximos minutos, tan calmados, nunca nos dijimos nada... 

Nunca me dijiste qué pensabas mientras me saboreabas por primera vez y yo te interrumpía, más por vergüenza que por placer. Después de eso todo corrió demasiado rápido para mí. De tu lengua en mi sexo a mi alarma por tanta humedad saliendo de entre mis piernas parece que hubo un segundo. Tontamente me contaste de tu promesa de casarte con J. a los 30 si no había alguien más, y luego nos pusimos a pensar en nombres para el bebé que con altas probabilidades acabábamos de concebir. Dijiste que querías que tuviera mis ojos, aunque ese día me viste totalmente despintada. Dijiste que habías hecho cálculos, y ahora eso me suena extraño, porque sigo sin poder imaginar cómo pensabas en nosotros cuando te dije que me quería ir de viaje contigo, nada más contigo. Asumimos todo. Dimos por sobreentendido todo.

Fuimos a comer y a caminar, y volvimos a hacer el amor en la noche. Yo te busqué, porque desde ese día, cuando no me pude explicar la humedad, la falta de sensación precisa, fue mi misión entender nuestro sexo, saber qué tanto hay por sentir, con cuánta fuerza se puede gritar, cuánto se pueden cerrar los ojos...

No puedo recordarte desnudo durante ese viaje. No puedo recordarme desabrochando tus botones, corriendo tus cierres. Pero me acuerdo que entre sueños te abrazaba. Me acuerdo que hacía frío.

Había una señora que vendía collares de plata. Creyó que éramos hermanos. A nuestros cuatro meses de noviazgo aún fue de las primeras veces que te oí decir contundentemente que "somos novios", y la señora nos preguntó nuestra edad. Nos sorprendimos, porque nunca nos habíamos dado cuenta de que hay un periodo entre febrero y abril en el que yo resulto tener dos años más que tú. Nos reímos. Le compré una gargantilla con una piedra transparente que hace poco te sorprendió que siguiera usando. Te extraño.

Quiero seguir comiéndome contigo los pueblos. Quiero escaparme contigo otra vez, quizás repetir mi primera vez, pero dejándome enloquecer un poco más. Dejar que me busques tú en las noches y no precipitarme yo sobre tu cuerpo.

Quiero ir a Izamal, aunque seguro tú ya lo conoces; y regresar a Tepoztlán para quedarnos a dormir. Y un día a Real de Catorce, cuando dejes de pensar que es un lugar para hippies y jóvenes con pretensiones.

Aunque parezca copiado, es verdad que contigo este país se vuelve otro. Sobre todo sus artesanías, que siempre te deslumbran. Y sus mercados.

Y entonces pienso que no quiero dejarlo. Que quizás no quiera salir de aquí aunque le haya jurado en voz muy bajita a tu abrazo un mañana que lo seguiría a cualquier lugar a donde fuera, porque no quiero perder nunca la emoción de dormir junto a ti, y porque quiero seguirte abrazando entre sueños, y ahorrarte toda la cotidianeidad de amanecer juntos día a día. Viajar siempre... pero no estoy segura de vivir ahora, aunque sea temporal.



Escuchando: Cross my heart
Like the Deserts Miss the Rain
By Everything but the Girl



Posted at 11:36 am by agua
(2) elefantes se columpiaban  

Thursday, December 22, 2005
Ya vamos a empezar...

(Intento no ser pero) Soy alguien que rige su vida bajo el dramatismo. No sólo en el sentido trágico de la palabra. Drama es llevar a las últimas consecuencias tu silencio, exagerar tus palabras, pero también llegar a las lágrimas pensándote, sentir que a la mitad de cualquier camino, cualquier tarea, cualquier lugar, me asalta el recuerdo de una de tus caricias, tener que extraerle hasta el último significado, querer mirarla desde todos sus ángulos, jugar a que adivino todo lo que pensabas mientras me tocabas, aunque quizás no pensabas nada, sentir que necesito una pluma y una hoja urgentemente cuando acabamos de hacer el amor... Drama es imaginarme como la protagonista de una película, inventarme canciones para cada recuerdo.

No exagero, de verdad. Y por eso te estoy extrañando tanto, aunque una vez más me prometí no idealizarnos, no ser cursi, no ser ridícula.

No puedo, aunque seguramente te asusto, dejar de sentir ganas de estar contigo, dejar de sentir con tanta certeza que mi lugar está contigo.

Algunos otros primeros días de vacaciones me he quedado igual que hoy, contigo todavía en las marcas de mi cuello, en mis músculos adoloridos, en el olor de mi ropa interior, en la sensación que dejas entre mis piernas, en la comezón de mi rasurado.

Y tú ya lejos.

Te imagino mientras leo un libro cuyo título no diré,pero que me pinta el paisaje que imagino te sirve de escenario.(Me cuesta incluso, imaginarnos separados, aunque sean dos semanas. Me cuesta imaginarte hablando, moviéndote ¿Pensarás en mí esta noche, más allá del mensaje por celular que espero?)

Estás (pero no te veo) en una carretera larga, en un carro lleno de voces, de risas. Pienso que el clima se va volviendo más cálido conforme te alejas de la ciudad.

Pararás en alguno de los pueblitos que me nombraste ayer, y que ya olvidé; y si tienes suerte, comprarás algunas cosas. Sé que te gustarán las artesanías que verás, tal vez me traigas alguna, tal vez me enseñes algo nuevo la próxima vez que vaya a tu casa y me lleves al rincón donde están tus charros panzones de barro, la muñeca de trapo que te regalé algún mes, el gran huevo calado y brillante de barro negro que compramos en Oaxaca, las cruces argentinas que todavía no cuelgas en la pared. Me asombra ese rincón y tus paredes tapizadas de cruces, ¿te lo he dicho? Me asombras cuando compras cosas y pides que te las envuelvan y llegamos a nuestro cuarto de hotel y las acomodas cuidadoso en tu maleta. Me gustas cuando caminas entre mercados deteniéndote a levantar cosas y a enseñármelas.

Mañana o pasado llegarás una vez más a "esa ciudad tan blanca de mujeres tan bajitas", que yo solo puedo imaginar de manera imperfecta, porque nunca me han llevado. (¿Y si sugiriera irnos a Mérida en Año Nuevo? Idea loca que pasa por mi cabeza mientras escribo) Y te pienso a salvo del frío y de los cielos raros que tiene el invierno citadino; a salvo un rato de mis nostalgias absurdas, de mis exigencias, de mis llantos; pero quiero creer que me extrañas, que también pensaste en nosotros hoy que volvías a sentir tu cuerpo separado de mí, o que te acordaste de nuestro viaje en carretera a San Miguel, o que oíste alguno de los discos que te he grabado, o que la visión de algo, la mención de algo, te haya recordado mis tonterías que te hacen reír; y, sonriendo para ti mismo, hayas pensado que era un recuerdo que no podías contarle a nadie más porque tú y yo somos sus dueños.

Parece que yo también viajaré, como el año pasado, y quizás como en Michoacán, reconozca lugares porque tú me has contado de ellos. Sé que iré a un lugar de ventanas frías en las mañanas, pero no tan frías como las de Buenos Aires; y pensaré si el hotel donde me estoy hospedando tiene ese raro toque de película noventera de persianas y luces indirectas; no me decidiré, y tal vez, como el año pasado, me siente en pijama en el lobby para hablarte por teléfono tranquila. Te escuchare ajeno al principio, porque a mí desde ahora ya me gana el drama y a ti desde ahora ya te han comido las vacaciones, pero se me pasará cuando nos contemos cosas de nuestros viajes, de nuestras compras, de nuestra comida. Te diré que te extraño y que te quiero y después sentiré que me pasé de ridícula y que te abochorné... luego no sabré cómo volver a Planeta Familia.

En resumidas cuentas, es imposible que tome esto como un respiro, porque ayer a pesar de todo, creo que fue el día correcto para despedirnos. Me apena haber llorado, no poder decir mis cosas, querer que desees las mismas cosas con la misma intensidad, en el mismo momento que yo. ¿Exagero cuando en piloto automático pienso en aprovechar la mínima oportunidad para hacer el amor contigo? Hoy creo que posiblemente sí. Como si no hubiera otras formas de pasar el último día del año que nos vemos.

Pero es cierto, te necesito todo el tiempo como ayer. Un cubo de libertad. Para correr desnudos, para jugar a ser otros, para darnos besos largos, para gritar, para pedir, para ver pornografía, para dormir abrazados, para que me digas que nunca te deje como me dijiste en La Habana, para platicar con los ojos puestos en el techo como nunca lo hemos hecho y siempre lo he querido hacer.

Mientras regresas, (y mientras no desaparezca) seguiré tocando el moretón de mi cuello. Me duele un poco. Me recuerda la sensación de ti haciéndomelo.

Y nos recordaré mucho, mucho,  mucho, porque no puedo evitarlo.

Y te voy a extrañar mucho.

Y voy a ser ridícula y cursi, como ya lo estoy siendo desde ahora, pero te prometo que cuando llegues, no voy a llorar más que cuando mis piernas rodeen tu cuello, como cuando dijiste que era tu llorona favorita. El vicio de mis lágrimas me ha ganado a últimas fechas. No quiero ahogarte a ti también.



Escuchando:
Takk...
By Sigur Rós



Posted at 09:09 pm by agua
(4) elefantes se columpiaban  

Tuesday, December 20, 2005
In utero

Día Fetal. Ganas de meterme acurrucada, con los ojos cerrados en tu espacio tranquilo, siempre tan cálido. Ganas de quedarme nadando en la húmeda tibieza de tu cama-vientre. Cierro los ojos. Aliméntame. Abrázame. Llévame a donde vayas.



Currently listening to:
America's Sweetheart
By Courtney Love



Posted at 01:28 pm by agua
(2) elefantes se columpiaban  

Monday, December 19, 2005
Más dinero trágico, esta vez escrito con tintas de odio

Tu condenada obsesión de ser protagonista ha minado por completo tu capacidad de hacer amigos de verdad.

(en otras palabras, te odiamos) 



Currently listening to:
Goes to the Disco
By Pulp



Posted at 10:34 am by agua
(1) elefantes se columpiaban  

Friday, December 16, 2005
Mi propio dinero trágico

Inspirada por Planeta Shampoo, (y dado que no tengo nada mejor que subir) dedicaré algunos posts a rendir un merecido homenaje a mis próximos ex-compañeros universitarios... Los fallos de su carácter, la tragedia que echará por los suelos toda su soberbia intelectual, "el fallo que los llevará a la perdición".

 Tu absurdo afán por resultar agradable a todo el mundo termina por resultar absolutamente desagradable

 

 Nunca aceptarás que tu clase social no concuerda con tus ideas de revolución



Currently listening to:
Coral Fang
By The Distillers



Posted at 09:23 am by agua
(2) elefantes se columpiaban  

Previous Page Next Page
   

<< November 2008 >>
Sun Mon Tue Wed Thu Fri Sat
 01
02 03 04 05 06 07 08
09 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30


If you want to be updated on this weblog Enter your email here:



rss feed